Has tomado la decisión de vender tu sitio web. Ya sabes cuánto vale tu web y dónde puedes venderla. Queda poco, pero lo que queda es fundamental. Y es: ¿cómo realizar la transacción? ¿cómo vender tu web de forma segura?

Transferir los ficheros del sitio web

Cuando vendas tu sitio web tendrás que transferir el dominio y también el contenido del sitio.

A la hora de transferir el contenido puedes optar por varias vías.

  • Una es facilitar el control sobre la máquina donde esté alojado el proyecto.
  • La otra es preparar el conjunto de ficheros que soportan el proyecto para que el nuevo propietario los despliegue en un nuevo entorno.

El primero de los modelos es más sencillo de transferir, ya que facilitas el control sobre el proyecto funcionando. Es una opción limpia e inmediata, pero muchas veces puede no ser viable, como por ejemplo si en la máquina tienes otros servicios que no deseas transferir.

El segundo método, la transferencia de ficheros, puede dar más trabajo a la hora de dar soporte a la puesta en producción en el nuevo entorno. Y es que la generación de los ficheros necesarios puede ser un proceso sencillo, pero el despliegue en el nuevo entorno puede dar más problemas.

Analiza tu situación y decide que opción te conviene más, y valora una solución mixta en la que seas tu quien monte un nuevo entorno temporal que pueda quedar funcionando para trasferirlo al nuevo propietario.

Transferir el dominio

Sin entrar en detalles demasiado técnicos sobre el proceso, la manera más habitual para transferir el dominio al futuro propietario es desbloquear el dominio en tu proveedor de dominios y facilitar el auth code al futuro propietario.

Puede que tu proveedor de dominios tenga definido un protocolo de actuación a la hora de traspasar un dominio, por lo que lo mejor es que consultes directamente su ayuda.

Transferir el sitio web de forma segura

La clave de todo este proceso es: ¿cómo realizo una venta segura de mi web? ¿cómo garantizo que recibo el dinero a cambio de mi web?

Y es que siempre existe el riesgo de quedarnos sin nuestro sitio y no ver tampoco el dinero que nos han prometido a cambio de nuestro web.

Cuando estamos realizando transacciones físicas o conocemos al comprador los mecanismos son más fáciles, pero si no conocemos a la otra persona o nuestra relación es virtual, probablemente nos asalten las dudas.

Una opción podría ser que nos pagaran por adelantado, pero es lógico pensar que exista el mismo nivel de desconfianza por la otra parte, por lo que ese modelo probablemente no nos sirva.

La otra opción es buscar un intermediario que valide la transferencia, de modo que retenga la información del web a transferir, por un lado, y el pago por otro, garantizando el éxito de la operación por ambas partes.

Uno de los mecanismos más extendidos en este formato es Escrow. Funciona del siguiente modo:

  • Comprador y vendedor acuerdan los términos y condiciones, incluyendo puntos como la cantidad apagar, quién asume las comisiones, plazo de entrega o forma de entrega.
  •  El comprador paga a Escrow, quien mantiene el pago seguro hasta que se realice la inspección.
  •  El vendedor envía el producto o presta el servicio. Cuando se trate de un dominio de Internet como es nuestro caso, se hace la transferencia del dominio al comprador.
  •  El comprador acepta el servicio manifestando que está todo en orden.
  •  Escrow paga al vendedor.

Obviamente, el servicio que presta Escrow no es gratuito, por lo que hay que tener en cuenta los costes de la operación, pero sin duda es un mecanismo que minimiza los posibles fraudes.










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